No se había visto al menos en los últimos diez años, tanta polémica alrededor de la designación de un dirigente en el Consejo Coordinador Empresarial a cargo de Mario Rendón Monforte. La sucesión en el CCE del Sur, alentó una campaña negra en contra de Rodolfo Valle Villaseñor quien desde meses atrás manifestó interés en la representación.
El mismo afectado identifica a Luis Ortiz Cardín, presidente de la Canaco de Chetumal, como el principal orquestador de las difamaciones, una que tiene que ver con conflictos en el aprovechamiento de materiales pétreos y la otra que quizás le ha dolido más al empresario de Vacrespo es sacar a la luz pública un tema penal en el que se involucró a su hijo y que tiene que ver con asunto de drogas, que la autoridad competente ya dilucidó y aclaró.
El malestar de Valle está más relacionado a la implicación de su hijo. La intentona para frenarlo que ha desplegado Ortiz Cardín tiene que ver con la simpatía que ha conseguido Valle Villaseñor, por lo menos los representantes de las Cámaras de la industria del pan y el de la tortilla, la Canacintra, CMIC y la Canirac han ofrecido su respaldo.